Lavandería autoservicio. Un negocio en constante crecimiento

El negocio de lavandería autoservicio está en auge en España. 

Las ventajas que supone hacer la colada en uno de estos negocios, con respecto a hacerla en tu casa (Lavar y secar tu ropa en menos de 1 hora, gastando un 20% menos), ha supuesto que la facturación de las lavanderías de autoservicio venga creciendo exponencialmente hasta un 20-30% anual en los últimos 4 años.

Estos datos de constante crecimiento, podrían resultar poco creíbles hace solo unos años, pues casi todo el mundo cuenta en casa con una máquina de lavado, y no pocas personas se han hecho también con secadoras. ¿Quiénes son entonces los principales usuarios de las lavanderías de autoservicio? Podemos encontrar múltiples perfiles, pudiendo afirmar que cualquier persona, es un potencial cliente de uno de estos negocios.

Por un lado, están los estudiantes. Es cierto que a veces estos no cuentan con lavadoras en los pisos de alquiler donde viven. A priori, este es el tipo de cliente que a todos nos viene a la mente cuando pensamos en una lavandería de autoservicio. Sentados, móvil en mano, esperando pacientemente a que acabe su colada para poder salir de copas con los amigos.

Pero esto ha cambiado. No tienes más que darte una vuelta por la lavandería de tu barrio para ver el panorama actual.

Probablemente, al otro lado del cristal, te encuentres sentada a una señora mayor, tu vecina de arriba. Esta señora, ya jubilada, aunque tiene lavadora en casa y le funciona sin problema, se ha dado cuenta de que le sale más barato bajar a la lavandería. Está harta de que le suban el precio de la luz y el agua y, con lo que se ahorra llevando la ropa allí, se da el lujo de merendar chocolate con churros en el bar de la esquina. Además, en estas máquinas tan grandes les entra el edredón, las mantas y todo aquello que no les cabe en sus lavadoras. ¡Qué pena no haberlas descubierto antes!

 

montar lavanderia autoservicio

 

Al lado de la lavadora de tu vecina jubilada, hay otra llena en marcha que parece no tener dueño. En realidad, es de un chico de mediana edad que trabaja en el banco de la plaza. Este chico también tiene lavadora, y funciona, y no se ha parado a pensar en la “abusiva” subida del agua y de la luz, pero no tiene tiempo que perder para tender una lavadora, esperar a que se seque, rezar para que no llueva mientras trabaja, etc. Se baja la ropa a la lavandería y, mientras se hace la colada, mata su tiempo en el gimnasio. El tiempo es oro y no vale la pena perderlo.

Como ves, montar una lavandería no es un negocio destinado al uso de un segmento específico de la población. No necesitas hacer ningún estudio de mercado previo, ya que cualquier rango de edad o profesión es susceptible de usar una lavandería de autoservicio.

Las continuas subidas en los suministros eléctricos, el aumento de obligaciones que hacen que valoremos cada vez más nuestro tiempo, la mayor accesibilidad de estos negocios, hacen que su uso no haga si no multiplicarse día a día.

Con los pequeños ahorros que tienes “muertos” en el banco, sin necesidad de formación previa y con la posibilidad de seguir desarrollando tu ejercicio profesional. Sin compromisos ni cánones propios de las franquicias, y con estudios detallados que demuestran el retorno de la inversión. Sin duda, no necesitas mucho más que pensar. 

Adelántate y abre tu lavandería de autoservicio, antes de alguien lo haga por ti.

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